
Te pedí un amanecer.
Imaginándote abrazado a mi
y yo sobre ti, en tu blanquecido
pecho, calmante de mi deseo
y dolor confuso.
Se quiebra la voz en la melodía,
Se quiebra la voz en la melodía,
desvaneciendo la madrugada.
La que me negaste un día,
consumiéndose la promesa ofrecida.
...Y en una madrugada despertarás
y te darás cuenta que era
mi madrugada perdida,
la que nunca se me olvida,
la que por siempre desearás
despertar un día.
Quedaran heridas que abogaran
mis sentidas lágrimas,
en tus mejillas.
Suspicacia del destino,
La que me negaste un día,
consumiéndose la promesa ofrecida.
...Y en una madrugada despertarás
y te darás cuenta que era
mi madrugada perdida,
la que nunca se me olvida,
la que por siempre desearás
despertar un día.
Quedaran heridas que abogaran
mis sentidas lágrimas,
en tus mejillas.
Suspicacia del destino,
de no juntar nuestros cuerpos
y hallarlos revueltos
en la madrugada ofrecida,
en la madrugada ofrecida,
que jamás llegó.
Amaneció de nuevo y separadas
nuestras vidas.
27/04/2009
Amaneció de nuevo y separadas
nuestras vidas.
27/04/2009
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